domingo, 20 de noviembre de 2011

Santa Catarina el lugar más contaminado

Es de todos conocido que el municipio más contaminado en nuestro estado es Santa Catarina y son las pedreras ubicadas en el Cerro de las Mitras son el principal problema además de los autos y la construcción de nuevos desarrollos.
El aire de este municipio es el que mas concentra partículas suspendidas de polvo nocivas para la salud.
Los habitantes de este lugar, especialmente del poniente, están respirando más polvo que el que nuestro organismo tolera sin enfermarse, debido a la dirección de los vientos en el área metropolitana, y debido también a la presencia de las llamadas "pedreras".

PEDRERAS QUE NOS ENFERMAN
Se le conoce como "pedreras" a las empresas que explotan y procesan piedra para utilizarse como materia prima en la elaboración de cemento u otros materiales para la construcción, y para la extracción de cal. Actualmente hay 6 en la zona del Cerro de las Mitras, en Santa Catarina, Nuevo León. Su cliente principal es la regiomontana Cemex, que preside Lorenzo Zambrano, principal cementera de México y una de las más grandes del mundo.

Diversas sustancias arrojadas al ambiente por estas pedreras, provocan la acumulación de partículas suspendidas en el aire, las cuales resultan nocivas para la salud. El exceso de polvo en el aire, de acuerdo a la Agencia del Medio Ambiente en Nuevo León, al ser respirado provoca que se acumule en las vías respiratorias y en los alveolos pulmonares. Esto trae como consecuencia la proliferación de alergias y de diversas enfermedades de las vías respiratorias.

En invierno, la concentración de partículas suspendidas aumenta por la llamada "inversión térmica".

La Semarnat tras sumarse a la preocupación por las consecuencias de la mala calidad del aire en la metrópoli, solicitó a las autoridades locales su intervención inmediata en el tema específico de las pedreras del Cerro de las Mitras.
El Estado de Nuevo León dictó las normas que exigen a las pedreras, entre otras cosas, que establezcan sistemas para medir la emisión de partículas suspendidas en el aire y establece límites numéricos en dicha emisión que deben irse reduciendo a lo largo de tres años. 
Así mismo ordena a las empresas a establecer mecanismos de control de emisión de polvo, básicamente a través de "humedecer" las áreas donde se levantan las partículas, colocar techos y otros sistemas que eviten que el polvo se disperse en el ambiente.

Esta misma norma no se respeta, ya que algunas veces pesa mucho más el dinero que puede ofrecer la empresa beneficiada que la salud de todos los habitantes que ya no se podrá recuperar.


Angelina Elorza Alvarez
Diego Francisco Rendón López
Yazmín Aidé Rodríguez Castruita

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